Consejos
|
Historias gatunas | Fotos | Veterinario | Como ayudar
a los gatos callejeros
| Test de
inteligencia gatuna
| Adopta un gato...
o mejor dos
| Wallpaper
>Index >Consejos >Comportamiento
contacta@funcatweb.com


gato morgan COMPORTAMIENTO

Intentemos comprender la forma de “pensar” de un gato. Son animales de pequeño tamaño, extremadamente hábiles e inteligentes, que aunque sean predadores (son grandes cazadores), también son muy vulnerables y presa fácil de cualquier animal de mayor tamaño.

Esta última afirmación nos ayuda a comprender mejor la actitud tímida y huidiza, que adoptan la mayoría de los gatos ante cualquier situación nueva que les produzca miedo.

Por lo tanto, también es fácil comprender, que si nuestra manera de educarle es gritarle, ir corriendo hacia él asustándole, o incluso intentando pegarle, poco vamos a conseguir, excepto que nos coja un miedo atroz y se esconda en cuanto nos vea aparecer.

Para educar a un perro hay que ser estricto y demostrar cierto comportamiento “autoritario” para que comprendan que somos el jefe de la manada. Los gatos en completa libertad no tienen manadas, sino compañeros de territorio, y una vez que son adultos, cuando hay escasez de alimento, intentan evitar a sus congéneres, excepto en la época de cría.

Si tu gato sale corriendo a saludarte o viene en cuanto le llamas, una de dos, o tenía realmente muchas ganas de verte, o no tenía nada mejor que hacer. Cuando hacen algo es porque quieren hacerlo. Aunque al igual que a un perro, podemos enseñarles a hacer muchas cosas condicionando su comportamiento.

gata nica¿Cómo conseguir que nuestro gato nos “adore” y busque nuestra compañía si parece que no nos necesita? Simplemente al vivir con nosotros ya les estamos obligando a aceptar que somos los que les damos cobijo, llenamos los comederos, limpiamos las bandejas, les acariciamos y sobre todo JUGAMOS con ellos.

Responde siempre a las demandas de cariño de tu gato, sobre todo al volver a casa después de haber estado ausente unas horas. Los gatos se amoldan a nuestros horarios de manera que cuando los dejamos solos suelen descansar y dormir para estar activos cuando regresemos a casa. Por eso es importante “estar ahí” cuando nos necesitan. Pero no hay que estar constantemente encima de ellos, despertándoles y persiguiéndoles, ya que así sólo conseguimos que nos eviten y les parezcamos una molestia. Hay que dejar que ellos dicten un poco la relación y no limitar nuestro contacto a las caricias, ya que en un predador solitario, jugar a CAZAR es incluso más importante. Ambas cosas a partes iguales, serán lo ideal.

Hay gatos más cariñosos que otros, en parte por la herencia genética que han recibido de sus progenitores, pero también influye la educación que reciban.

El truco fundamental para tener un gato de esos que todo el mundo dice “que gato más majo, parece un perrito”, consiste simplemente en que aprenda a confiar en nosotros, porque sabe que no le vamos a hacer daño.

Conseguido esto, el gato aceptará nuestras caricias, sin embargo, hay gatos que no aguantan mucho rato y enseguida nos lo demuestran dándonos un mordisquito o simplemente alejándose de nuestro lado, (al igual que harían con un congénere). No nos lo tomemos a mal, es la forma que tienen de decirnos: “ya vale, déjame un poco tranquilo.”

Podemos enseñarle a un gato a que cada vez le guste más estar a nuestro lado e incluso nos pida caricias. Para conseguir esto, debemos actuar de distinta manera dependiendo de si es un gato pequeño o adulto.

A los pequeños tendremos que “obligarles” a aceptarnos ya que no deben de salirse siempre con la suya. Aunque protesten podemos intentar con suavidad y siendo más cabezotas que ellos, que acepten que les toquemos las patitas, les miremos las orejas, los ojos, la boca, en una palabra, que se dejen manejar por nosotros sin ningún problema. Cuanto más se coja y acaricie un gatito, más se acostumbrará a que le manipulen sin problemas.

gato contiCon un gato que adquiramos de adulto necesitaremos paciencia si no tolera nuestra compañía, ya que para dejarse querer, antes tendremos que habernos ganado totalmente su confianza.

Para regañar a nuestro gato cuando haga alguna trastada (que sin duda hará), lo mejor es un castigo indirecto, como por ejemplo dispararle con una pistola de agua, cuando le pillemos in fraganti, o provocar un ruido desagradable (ellos lo odian). Se trata de que no relacione el castigo con nosotros, por lo tanto debemos intentar evitar que nos vean, que parezca que no tenemos nada que ver.

Otro ejemplo, para evitar que se suban a la encimera de la cocina es poner en el borde latas de bebida vacías en las que introducimos unas monedas. En cuanto el gato salte, las latas caerán al suelo haciendo bastante ruido. Seguramente bastará un solo intento y no les apetecerá subir más a ese sitio.

Por supuesto también funciona, el repetir cien veces que no haga una cosa, hasta que al fin acepte, que somos más cabezotas que él y ganemos nosotros esa batalla.

Esto son simplemente ejemplos, de como conseguir evitar que nuestro gato haga determinadas cosas. Se trata de ponerse todos de acuerdo en casa, mantenerse firme, no dejarse convencer y demostrarle que, no por la fuerza, si no por tozudez, siempre nos saldremos con la nuestra.

gato contiBIENESTAR MENTAL: EL JUEGO

Sí, los gatos juegan y mucho. Su vida perfecta seria dormir, jugar y comer.

Habitualmente recluimos a nuestros gatos en un territorio reducido como suelen ser nuestros apartamentos y les impedimos el acceso a todas esas aventuras (y peligros) que suponen el mundo exterior.

No obstante, es cierto que no necesitan salir para ser felices. De hecho vivirán más años y con mejor calidad de vida, si no salen fuera de nuestra casa. Pero aparte de su salud física, debemos de tener en cuenta su salud mental. Si no ponemos algo de nuestra parte, para hacerle la vida más entretenida, un gato de piso se ABURRE.

La evolución del gato comenzó hace trece millones de años convirtiéndose en carnívoros obligados y cazadores solitarios. Esto significa que un gato está preparado para moverse en un ambiente de caza, por un lado evitando el peligro, y por el otro detectando a su presa, acechándola y apresándola. Para realizar todo esto, los gatos han desarrollado unas capacidades sensoriales asombrosas, una vista especializada para funcionar con poca luz (que es cuando los roedores son más activos), y un oído tan agudo que es capaz de escuchar incluso las altas frecuencias que emiten los ratones. Aunque el olfato lo emplean más para la intercomunicación social que para la caza, este es muy superior al nuestro y al de la mayoría de los perros. Si además incluimos sus muy sensibles bigotes, nos damos cuenta de que tienen una capacidad sensitiva mucho mayor a la de los cazadores sociales (humanos, lobos…) cuya forma de cazar es en grupo.

Si pensamos en la vida de un gato al aire libre nos será más fácil comprender las necesidades de nuestro gato en el “territorio” que hemos dispuesto para él.

gata nicaLos gatos dedican gran parte de su tiempo a buscar presas y cazarlas para obtener alimento. Esto supone para ellos, no sólo un esfuerzo físico, sino también psíquico. El problema desaparece al convivir con nosotros, ya que nos preocupamos de que no les falte comida y no tiene que “trabajar” para encontrarla.

Entonces, ¿qué hace el animal con todo ese tiempo del que dispone?

Es evidente que si no se le ofrece nada interesante, se pasará gran parte del día durmiendo y nos despertará por las noches para jugar, nos “atacará” cazándonos nervioso, mordiendo y arañando, o se convertirá en un gato gordo y sedentario. Muchos gatos se aburren enseguida en cuanto conocen cada rincón de la casa. Si salen al exterior disponen de un ambiente que cambia constantemente. Debemos de compensar esta falta de estímulos para los gatos de interior llevándoles objetos nuevos, con olores nuevos, como una rama, cajas de cartón, una roca, un tronco, para que los investiguen.

Los gatos necesitan estimular sus sentidos durante sus horas de actividad (aproximadamente un tercio del día). Siendo de cachorros muy dependientes de su madre y de adultos con frecuencia muy sociables entre ellos, es probable que necesiten también contacto social con otros gatos y sin lugar a dudas con sus propietarios.

La necesidad de hacer ejercicio, cazar, explorar, socializarse o incluso defender su territorio frente a otros gatos, son igual de importantes para su salud mental, como el ser querido y alimentado por sus dueños.

Esto no significa que no debamos tener gatos “encerrados” en pisos o apartamentos, ni mucho menos, si no que de nosotros depende totalmente, que tenga juguetes a su alcance, para entretenerse cuando esté solo. Que pueda tener por ejemplo, acceso a una gran ventana para poder estar horas mirando el exterior y por supuesto, que nos dediquemos, aunque sean 10-15 minutos un par de veces al día, a jugar activamente con él.

Cuando el gato maúlla, no siempre es para pedirnos comida, muchas veces sólo demandan nuestra atención. En vez de llenarles el comedero cada vez que se ponen pesados, ¿por qué no probamos a jugar un poco más con ellos?

gato morganPara que un gato ejercite cuerpo y mente debemos estimular su instinto predador. La secuencia normal de la caza será: vista-acecho-persecución-salto-mordisco. La mejor manera de que aprendan a no arañarnos mientras juegan, es no jugar con nuestras manos. Podemos utilizar juguetes tipo caña de pescar, con un cordón al que podemos atar cualquier cosa, moviéndolo por la casa y haciendo que el gato lo busque, lo persiga, y lo cace. Cuantas más veces tenga éxito en la caza más seguro estará de sí mismo, tenemos que dejarle que triunfe de vez en cuando, si no el juego supondrá una frustración continua.

Muchos gatos aprenden a traernos sus “presas” como los perros, en cuanto deducen que somos nosotros los que hacemos que esos juguetes se muevan. Es divertidísimo ver a un gato coordinar todos sus maravillosos sentidos y movimientos musculares. Esto realmente marcará la diferencia entre un gato que es feliz en un piso y otro apático o aburrido.

Con imaginación podemos crear muchos y variados juguetes, que los mantendrán entretenidos (bolsas de papel, cajas de cartón, pelotitas…). Existen muchos juguetes para gatos en el mercado y generalmente, los más sencillos son los que más les gustan. Es importante proporcionarle variedades y novedades para mantener su interés.

gato chispiSALIR A PASEAR

Si le quieres dar la oportunidad a tu gato de que disfrute de un paseo al aire libre, pero no quieres arriesgarte a que le pase nada, puedes adquirir un arnés para gatos y sacarlo de paseo. Debe de ser un arnés de gatos y no de perros pequeños, ya que si no, el gato se lo quitará muy fácilmente.

La zona elegida para el paseo debe de ser tranquila y sin perros sueltos. Los gatos recorren el terreno muy despacio, curioseando y olisqueando todo minuciosamente. Sólo un gato que esté acostumbrado a salir de forma habitual a dar paseos disfrutará de los mismos. Si sale muy de vez en cuando, le producirán más estrés que diversión.

NUESTRA CASA: SU TERRITORIO. NUESTRO GATO Y NUESTROS MUEBLES

Aparte del marcaje territorial con la orina, los gatos marcan su territorio con las uñas. Normalmente se estiran en los troncos de los árboles y arañan la corteza dejando una marca visual y olfativa que otros gatos podrán detectar. Además, así cuidan y mantienen sus uñas en perfectas condiciones.

¿Qué sucede cuando están dentro de un piso, sin acceso a ningún árbol o similar? Efectivamente, arañan el sofá, las alfombras, o cualquier objeto que les parezca adecuado; esto es fácil de evitar. Como no podemos convencer al gato de que no marque así los muebles, ya que este comportamiento es innato en ellos, simplemente debemos proporcionarle un rascador.

Para ello debemos de tener en cuenta un par de cuestiones fundamentales. La primera es la elección de un rascador lo suficientemente sólido y grande, como para que permita al gato estirarse bien cuando lo rasca y además no se vuelque fácilmente.

El material debe de ser áspero para que pueda engancharse bien, como por ejemplo las cuerdas de sisal.

El lugar donde coloquemos el rascador también es muy importante. Si lo colocamos escondido en una habitación donde ni el gato ni nosotros estamos nunca, es evidente que no lo utilizará. En cambio cerca del sofá del salón ó de la cama donde duerme, es casi seguro, que después de una siesta, se desperezará estirándose en el rascador. Igualmente lo utilizan con frecuencia cerca de la entrada de casa cuando nos reciben y se estiran.

Reeducar a un gato que ya se ha acostumbrado a utilizar una alfombra para arañarla es cuestión de mucha paciencia. Enseñarle a un gato que acaba de llegar a nuestra casa en cambio es muy sencillo, ya que sólo debemos jugar con él cerca del rascador y arañarlo nosotros primero, para que le interese el ruido de nuestras uñas sobre la cuerda. Enseguida lo utilizará él también.

Debemos de tener también en cuenta, que a los gatos les encanta investigar las alturas y que les encantará acceder a cualquier sitio saltando de un mueble a otro sin tener que pisar el suelo. Más vale que aceptemos esto, porque si pretendemos que nuestro gato no se suba a ningún mueble de la casa y sólo ande por el suelo, indiscutiblemente nos hemos equivocado de mascota.

gato chispiActualmente existen en el mercado muchos tipos de rascadores, e incluso los llamados trepadores, que son más grandes pero también mucho más interesantes para nuestro gato. Algunos llegan hasta el techo, como si fueran árboles de verdad. Ahora todos estáis pensando ¡pero si mi apartamento es muy pequeño! Cuando hablamos de territorio, la cantidad de espacio disponible no es el factor principal. Tener en cuenta que al dejar que el gato acceda a diferentes niveles, estanterías, parte superior de armarios, etc., estáis duplicando el espacio de su territorio. Un gato será más feliz en un pequeño apartamento lleno de niveles y recovecos para inspeccionar, que en un piso enorme pero completamente diáfano.

La opción de amputarle las uñas (en realidad se amputa la última falange de los dedos), se considera CRUEL e innecesaria. Esta práctica está PROHIBIDA en los países de la Unión Europea. Si nuestro gato insiste en arañar algún mueble, siempre podemos cortarle las uñas con un cortauñas, sin llegar al extremo de la amputación.

DÓNDE DEBE O QUIERE DORMIR

Al contrario que a los perros es muy difícil acostumbrar al gato a dormir en una cuna en el suelo. Ellos buscan sus sitios preferidos para dormir, además les gusta tener varios. Si queremos evitar que duerma con nosotros en la cama, tendremos que cerrarle la puerta del dormitorio, si no seguro que a mitad de la noche se arrimará a nosotros para dormir a nuestro lado.

gatos conti y micoQue duerma dentro o fuera del dormitorio es una elección del dueño. Pero se debe de decidir al principio, ya que un gato aceptará que tiene que dormir solo, si se le obliga a ello desde siempre. Será más complicado cuando ya está acostumbrado a dormir con su dueño.

Al ser animales nocturnos, con frecuencia demuestran más actividad y ganas de jugar por la noche y al amanecer. Este comportamiento es mucho más marcado en verano, ya que prefieren dormir durante el día, que es cuando más calor hace. Por ello muchos propietarios se quejan de que sus gatos no les dejan dormir. Pero incluso a los gatos jóvenes, que realmente son bastante hiperactivos, se les puede modificar un poco el horario, y conseguir que no nos molesten tanto. Un animal que ha estado entretenido durante el día, es decir que no ha dormido demasiado, estará cansado y dormirá más horas por la noche. Y todos, agotados después de una buena sesión de juego y premiados con una abundante cena, duermen como marmotas.

Cuando os despierten por al noche o por la mañana, NUNCA les deis enseguida comida o juguéis con ellos, ya que estáis motivando el que cada vez que os “molestan” consigan lo que quieren, que les prestéis atención. En esos momentos es mejor ignorarles. Con mucha paciencia se darán cuenta de que con ese comportamiento no consiguen nada.

En cualquier caso no es cierto, que por dormir en la cama, puedan transmitirnos ninguna enfermedad. Un gato sano no supone en absoluto un riesgo para adultos ni niños.

VIAJAR

A lo mejor no tenemos pensado realizar viajes con nuestro gato, pero en cualquier caso, es imprescindible la adquisición de un trasportín, aunque sea para la visita al veterinario. Los más prácticos son los de plástico, ya que se limpian fácilmente y son bastante resistentes.

No tenemos que llevarnos a nuestro gato con nosotros cada vez que nos vayamos de vacaciones. Al no ser que sea por un tiempo más o menos largo (más de 10 días), el viaje supone tal estrés para el gato, que para cuando se ha acostumbrado al sitio nuevo, ya hay que volver a casa. Dependerá mucho del carácter de nuestro animal y de si le hemos acostumbrado a viajar desde pequeño, ya que algunos se adaptan más fácilmente que otros a los cambios.

Lo ideal es dejarlo en casa y que todos los días reciba una visita, que no sólo le cambie la comida y limpie la bandeja, sino que también juegue un rato con él y sea capaz de llevarlo al veterinario si sucede algo. Nuestro gato estará algo aburrido, pero tranquilo en su territorio.

No es recomendable dejar al gato completamente sólo en casa más de 2-3 días, ya que, además de que le puede suceder algo en nuestra ausencia, estar muchos días solo, le producirá bastante estrés.

Como última y peor opción están las residencias, ya que suponen no sólo un cambio de ambiente, sino también la ausencia de las personas que el gato conoce.

Antes de dejar al gato en una residencia, debemos cerciorarnos del buen funcionamiento de la misma, mucha higiene, y aislamiento de cada gato en una habitación (no se deben mezclar con otros animales de los que desconocemos su estado sanitario). También será fundamental el buen manejo del personal con gatos. Lo ideal son las que se dedican solo a gatos y no tienen perros.

P. Alfaro Calleja
Veterinaria

 

 

 
© Funcat 2005. © Todo el contenido es propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción.