© Funcat 2005. © Todo el contenido es propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción. Diseño Gema Gonzalo.
© Funcat 2005. © Todo el contenido es propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción. Diseño Gema Gonzalo.


Hola, me llamo Greta-Tigreta, aunque también respondo al nombre de Piru (de “Piruleta”) y, en general, a cualquier llamada para jugar o comer (soy un poco tragona y regordeta). Así era el día que me encontraron en el Retiro, hace tres años y medio. Una noche me abandonaron junto con mi mamá y otros dos hermanos, todos tigretes. Una señora que da de comer a los gatos del Retiro y que ya tenía 8 gatos se llevó a los demás, pero yo debía de estar trasteando por otro lado porque me quedé allí solita. La señora de los gatos (desde entonces, 11), que me oía chillar y piar, volvió y se lo contó a mi actual papá, que se coló en el Retiro y se quedó allí encerrado porque le dieron las doce de la noche intentando cogerme. Encendieron los aspersores para regar y se puso perdido, pero no consiguió encontrarme porque yo estaba escondida. Al final, trepó por una valla y consiguió llegar a casa, para regresar a la mañana siguiente con más luz, nuevas fuerzas y una caja para meterme y llevarme al veterinario.
Yo me escondía y me escondía entre los matorrales, y hasta llegó a pensar que era un ratón o un pájaro de lo agudo que chillaba. Al final me subí a un arbolito y ¡zas! me pilló... Tenía un ojo malo con conjuntivitis y todas las garrapatas y pulgas que podían caber en los 500 gramos escasos que pesaba.
Al principio me asusté pero pronto comprendí que iba a un buen destino. Nada más llegar a casa me puse a ronronear como loca y, desde esa noche, me subí a la cama y me metí dentro del camisón de mi nueva mami-humana, que no paraba de hacerme mimos y darme besos (y lo sigue haciendo la muy pesada).

Aunque he aumentado de tamaño desde que me cogieron, sigo siendo justo la mitad de Tristán, y de distinto color. Compartimos la afición de destrozar cortinas de cuarto de baño, perseguir ratones y cuerdecitas y meternos en bolsas de papel.

Soy muy inquieta y suelo llevarme bien con todos los gatos (claro, no tengo problemas para dar lametones o bofetones a ninguno, según la ocasión) y también con los humanos, aunque por lo general me escondo un rato hasta coger confianza.
Ahora soy así de guapa. Me encantan los cestos de mimbre, las cajas de cartón y los nidos de tela... me pongo panza arriba y RRRRRRRRRR.
Isabel