© Funcat 2005. © Todo el contenido es propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción. Diseño Gema Gonzalo.
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Estaba estudiando en Alemania y con muchas ganas de tener un gato. Tenía muy claro que quería adoptar un gato sin hogar, pero siendo estudiante en alquiler y extranjera, no me daban ninguna facilidad en un albergue.
Llamé al primer anuncio que vi en la facultad de ”se regalan gatitos”. Un matrimonio había recogido una gata con dos crías en el bosque. Me llevé una preciosa gatita atigrada de unos tres meses.

Es muy sociable con la gente, simpática con las visitas y muy lista. A veces creo que demasiado. Las caricias y mimos están muy bien, pero sólo cuando ella lo decide…
Hace realmente lo que quiere, entrar y salir al jardín, cazar algún ratón, darse paseos y dormir en la cama, en el sofá o donde le da la gana.

Pero no soporta a los demás gatos, no le gustan nada. Cuando regresamos de Alemania, adopté a Piesito para que tuviera compañía y no echase de menos al Pollo. Y aunque tolera su compañía e incluso juegan a veces, nunca se hicieron íntimos amigos. Enseguida ella le pone las pilas y le da una torta si se pone muy pesado. Está muy clarito quien es la jefa.
Me daba muchísima pena volverla a llevar a una casa más pequeña, así que al irme de casa, se quedaron viviendo con “los abuelos”.
Patricia