EL ASPIRADOR
¿Habéis visto alguna vez un gato que le guste el aspirador? ¡Yo sí! ¡A Conti le encanta! Un día, pasando el aspirador, Conti se pone delante, y no paraba de maullar. Y yo: quita, que estás en medio y tengo que limpiar ahí. Y él: que no, que no me quito. Y yo: que te quites, pesado, que al final te paso el aspirador. Y él: vale, pues pásamelo de una vez, que es lo que te estoy pidiendo desde hace rato, que no te enteras. Empecé a pasarle el aspirador, y él tumbado, ahora por aquí, me doy un poquito la vuelta, ahora por allá, ahora me como el tubo, ahora pásamelo por la barriga… Así que desde hace tiempo, además de cepillarle de vez en cuando, le paso el aspirador ¡Le encanta! Y la verdad, para los pelos, viene muy bien.
Gema


